Sincronicidad

¿Te ha pasado que te sucede algún evento que parece una enorme casualidad sin explicación? Quizá algún día estás hablando acerca de una persona a quien hace mucho tiempo no ves y al día siguiente te cruzas con ella en el lugar menos esperado. O estás leyendo algún libro sobre un tema nuevo solo para encontrarte a algún experto en el tema o al autor del libro en casa de un conocido. Esto, de acuerdo a un gran número de personas, no es casualidad, sino una sincronicidad, un concepto sumamente enigmático y que ha sido estudiado por numerosos individuos.

Carl Jung, el famoso psicólogo, fue quien creó el término “sincronicidad”, para hacer referencia a “la simultaneidad de dos sucesos vinculados por el sentido, pero no de manera casual”. Esto es la unión de los acontecimientos interiores y exteriores de un modo que no se puede explicar, pero que de alguna manera hace sentido.

Después de muchos años de estudio e investigación, Jung concluyó que existe una conexión entre el individuo y su entorno. Esta conexión en determinados momentos genera una atracción que termina por crear circunstancias coincidentes, que tienen un valor específico para las personas que la viven, con un significado simbólico.
Si estamos atentos a lo que pasa en nuestro entorno, habrá mayores probabilidades de que ocurra sincronía a nuestro alrededor. La sincronía puede aparecer en todo, desde programas de televisión, hasta conversaciones, encuentros en la calle o libros que aparecen “de la nada”.